Estos 40 días de Cuaresma son un tiempo especial en que la Iglesia nos invita a la reflexión, a la oración y la caridad para prepararnos a la fiesta de la Pascua. Este quiere ser un momento propicio para que nuestra unión espiritual con Cristo y su cruz se identifique con el dolor y la exclusión que sufren estos jóvenes. Porque la palabra final es de Resurrección y esperanza, queremos darle nuevas oportunidades a través de programas, en todo el país, que ayuden a generar nuevas y mejores condiciones de vida para ellos.
Ése es el sentido de la Cuaresma de Fraternidad: Vivir este tiempo de espiritualidad con más sencillez y austeridad, privándonos de algunos gastos, también de algunos gustos, para compartir con quienes más sufren. Hablamos de una privación que, finalmente, más que dolernos nos llena de satisfacción y alegría al compartir.
La Campaña 2011 se ha propuesto la meta diocesana de $16.900.000, como fruto de la vivencia interior de cada persona y comunidad que reconociendo en el pobre a Cristo, da lo mejor de sí.
Todos estamos invitados este Miercoles a iniciar este hermoso tiempo, celebrando la Eucaristia a las 10.30 - 19.30 hrs, en el Templo Parroquial.

Esta experiencia vivida durante todo el año junto a nuestros hermanos más pobres, en los cuales nos interpela Jesús se revitalizó con la tradicional cena navideña organizada por la Salida Pastoral Juvenil, que acogió a alrededor de 25 personas que son visitadas cada sabado, por lo que la Cena está lejos de ser un hito aislado de lo que quiere ser nuestro compromiso social en la vivencia de la Misión Permanente.